Alberto Lleras Camargo se propone
repartir la tierra, pero no se cumplen los objetivos. La Violencia desnudó el problema. La pobreza entre los campesinos y la
concentración de tierra en pocas manos son un caldo de cultivo para los grupos
armados.
Por eso, la necesidad de superar la guerra y la
entrada en vigencia de la Alianza para el Progreso comprometieron al Gobierno a
llevar a cabo la reforma agraria.
La reforma se reglamentó a través de la Ley 135 de
1961. Busca disminuir la concentración de tierras improductivas y modificar la
estructura de la propiedad rural, aumentar la productividad del campo y elevar
el nivel de vida de los campesinos.
El reto es grande: según cifras del Ministerio de
Agricultura, en 1960 el 0,4 por ciento de las unidades productivas concentraban
el 40 por ciento de la tierra.
Para ello, la ley creó el Instituto Colombiano de
Reforma Agraria (Incora). Sus funciones son comprar o expropiar tierras
improductivas para cedérselas a campesinos que las trabajen, titular las
tierras invadidas y definir los derechos indígenas sobre sus territorios.
La reforma agraria tendrá que superar los escollos
que le pondrán los grandes terratenientes, que ven en ella una amenaza a sus
hegemonías rurales y a sus formas de generar riqueza.
Por su parte, los grupos de izquierda afirmarán que
la medida es "blanda" y no cambiará la estructura de la propiedad.
Entre 1962 y 1967, el Incora intervendrá en total
1'671.221 hectáreas, beneficiando a 61.217 familias. Sus mayores beneficiarios
serán los invasores, que finalmente tendrán derecho legal a la tierra que
ocupan y trabajan; y los indígenas, que blindarán ante la ley sus territorios
ancestrales.
Pero la izquierda tendrá razón, la reforma no
cambiará la estructura de la propiedad y el Incora no logrará impactar la
concentración de la tierra.
Pese a ello, la reforma pasará a la historia como
el primer gran intento.
Bombardeo en el Tolima
La "república
independiente" de Marquetalia (Tolima), como la llamaban en Bogotá, estaba
en la mira del Ejército. Era un refugio de ex guerrilleros que se dedicaban a
la producción agrícola, pero que no entregaron sus armas.
En el marco del llamado Plan Lazo,
Guillermo León Valencia puso en marcha en 1964 la llamada "Operación
Soberanía" contra la zona. Cuatro comandos de diez rebeldes cada uno
enfrentaron a 2.400 soldados del Ejército, todos sus helicópteros y casi todos
sus aviones de combate. La zona cayó en manos oficiales, pero no así los combatientes.
Tras la operación, los líderes
rebeldes se reunieron en Riochiquito (Tolima) y, el 20 de julio de 1964,
proclamaron la Primera Conferencia del Bloque Sur.
En ella afirman que persiguen
"la vía armada para la lucha por el poder" contra el Gobierno y
"los imperialistas yanquis". Entre los firmantes estaba Pedro Antonio
Marín -alias 'Tirofijo' o 'Manuel Marulanda Vélez'-, Isauro Yosa y Darío
Lozano.
El Ejército atacó Riochiquito en
1965. Tal como la primera vez, sus líderes no cayeron y se reunieron cuando la
tensión bajó.
En ese segundo encuentro, que terminó
el 5 de mayo de 1966, se proclamó el nacimiento de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia (Farc).
Epl,
disidencia comunista
Muchos comunistas de todo el mundo no se tomaron
bien el liderazgo de Nikita Kuschev y lo acusaron de revisionista. En Colombia,
se conformó una disidencia del Partido Comunista (PCC) que abogaba por la
necesidad de hacer la revolución armada.
Al calor de la Revolución Cubana, Pedro Hernando
Vásquez Rendón acusó al PCC de ser un "partido burgués" por
"esperar la revolución" y no generarla, tras lo cual fundó en 1965 el
Partido Comunista Colombiano Marxista-Leninista. El brazo armado de esa
disidencia sería el Ejército Popular de Liberación (Epl).
El Epl decide iniciar operaciones en las riveras de
los ríos Sinú y San Jorge, en el noroccidente del país. En la finca de un
guerrillero llamado Luis Manco, la guerrilla conformó un nucleo insurgente.
En 1968, adelantó la primera acción militar al
asesinar a un terrateniente llamado Orlando Marchena, quien, según los
guerrilleros, tenía "una trayectoria de muertes y enfrentamientos con los
campesinos".
Eln: De Cuba a Santander
En plena crisis de los misiles en 1962, un grupo de
60 jóvenes colombianos estaba en Cuba por una beca. Pese a que la invasión a la
isla parecía inminente, 22 de ellos decidieron quedarse y recibir entrenamiento
militar.
La crisis se conjuró, pero siete de ellos se
quedaron a recibir entrenamiento adicional por ocho meses. Cuando regresaron al
país, conformaron la 'Brigada Proliberación José Antonio Galán' bajo el mando
de Fabio Vásquez Castaño (foto). Su objetivo es hacer la revolución en
Colombia.
La Brigada decide centrar su actividad en
Santander. Aprovechando las huelgas petroleras y lo que quedó de las antiguas
guerrillas, se conformó un foco insurgente en una finca de San Vicente de
Chucurí.
Ese grupo marchó al Cerro de los Andes para recibir
entrenamiento y constituir el Ejército de Liberación Nacional (Eln), fundado el
4 de julio de 1964.
El Eln realiza su primera acción militar al tomarse
el municipio de Simacota (Santander) el 7 de enero de 1965. Ese día, 22
guerrilleros asesinaron a cinco policías, tras lo cual robaron. Una niña murió
al parecer por una bala perdida, mientras que el Eln sufrió una baja y dos
deserciones.
El intermediario
El general Álvaro Valencia Tovar fue considerado
como el mejor estratega contraguerrillero del país. Y siempre intentó dialogar
con las guerrillas y tender puentes.
-Cifra: 6 núcleos
guerrilleros fueron establecidos por las Farc tras la Segunda Conferencia, en
1966.